Allí estábamos. Frente a la puerta del apartamento 5, en el piso bajo de un edificio de la calle de Fenelón número 15, en Canillejas, barrio de Gómez Escribano.
Read MoreHace ya varios días que te levantas por la mañana y te miras en el espejo fijamente como si quisieras atravesarte e ir más allá de ti mismo […]
Read MoreSe presentó de pronto en casa y, sin darme opción, me arrastró con él.
Read MoreCollares de cuentas de colores, una pluma de gaviota que se resquebraja con solo tocarla, un reloj con la esfera rota y una pequeña estampa de la Virgen con el niño en brazos, los rostros unidos, en un gesto de amor infinito.
Read MoreA las ocho estaba de vuelta en el hotel. No logré hilar el sueño ni dos horas seguidas. Nada más ser avisado de que Isabel Carrasco había regresado de su viaje lisérgico me incorporé de la cama sintiendo el sonido interno de la chatarra.
Read MoreYa me he acostumbrado a abrir los ojos a las cinco de la mañana (cuando suena el despertador) y no saber dónde estoy ni qué día es hoy ni quién soy yo.
Read MoreTraía las manos manchadas de sangre. Y las ropas. La mirada perdida y una sonrisa falsa, hermética y cínica que me helaron el alma.
Read MoreHasta nosotros llega su voz entonando “Mетелик”, la que más le gusta a su hija, sobre todo la parte en la que el niño libera a la mariposa de su cárcel. Alexander odia esa canción.
Read MoreSentí lástima ante aquella visión. Eché de la habitación con un hipohuracanado grito a todos los que no fueran inspectores. Carlos Rodríguez de Ávila podía quedarse. Nos pasó los cafés. Me duele la gente que se humilla.
Read MoreEl salón permanece a oscuras y el resplandor de la televisión me salta a la cara. La pantalla me ofrece la imagen de una manifestación de mujeres que cumple con su deber de romper las calles de Madrid.
Read MoreHan pasado casi cuatro meses. Que estuvo en la cárcel, me dijo, pero no el porqué. Yo callé. No me importaba.
Read MoreNo queda mucho para que sean las doce de la noche de un domingo de mierda, que ha empezado mal y puede acabar aún peor.
Read More–¿Te lo estás pasando bien, Milton? ¿Quieres que pida más vasos y así te entretienes mientras el resto de compañeros trabaja? –sugirió con ironía viperina Javier Álvarez Duque desde el quicio de la puerta. Nadie se detuvo a saludarlo. Todos me miraban fijamente. Expectantes. Como mago sé hipnotizar a la gente, como policía también.
Read MoreLe cuesta mucho meterse dentro del coche y lo hace con un largo lamento, como si una ráfaga de dolor le recorriera los huesos. Apoya la frente en el cristal de la ventana y mira las casas del barrio, las señales de la M-30, el aparcamiento libre en la calle del hospital.
Read MoreAcaso no la hayan encontrado todavía. Si tardan mucho, se la comerán las ratas.
Read MoreLas últimas órdenes de Diorel han sido claras…
Read MorePilar me ajustó el cinto dándome otra vez varios golpes de rabia sin venir a cuento. Puso la sirena y salimos disparados.
Read MoreMagalí sabe que no me gustan demasiado las comedias del absurdo y mucho menos los elementos fantásticos encima de un escenario.
Read MoreYa puedes suscribirte a cualquiera de las novelas de la 2ª temporada.
Read MoreYa puedes leer el primer capítulo y ver el primer contenido extra gratuitamente en la aplicación
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